Viernes, 24 de agosto de 2012 

Innovar o no innovar, y ¿si no quiero innovar?

Muy de moda está hablar de innovación y emprendimiento por estos días, como dato el Estado de Chile decreto el 2013 como el año de la innovación. Con tanto personaje hablando de innovación me agobia la pregunta: ¿cómo haremos para que tanta Pyme en Chile pueda innovar?. Porque decirlo es fácil, ¡vamos innovemos!, ¡si no innovas tu empresa está en peligro!, y cuanta mas tonterías se le ocurren a políticos, consultores y académicos.

Quisiera a través de estas pocas y profundas líneas, dar un poco de tranquilidad a los pequeños empresarios que están siendo bombardeados con estos temas. Primero, no compre todo lo que le digan, el mundo no ha cambiado tanto como para recién darnos cuentas que innovar es importante. Partamos por el comienzo, siempre, desde los inicios del hombre hemos innovado, así ha sido siempre y seguirá siendo. Si no fuese así, hubiésemos desaparecido como especie, se lo aseguro. La diferencia está en que ahora le estamos dando un grado de sistematización a eso que llamamos innovar, y también porque no decirlo, se ha convertido en un negocio enseñar cómo hacerlo (un negocio en el buen sentido de la palabra, no en el sentido de la Polar). Lo mismo ha pasado con la calidad, siempre nos hemos preocupado de hacer bien las cosas, en orden, con ”calidad”, pero desde los 80 en adelante esto se sistematizó, y ya nadie pondría en duda la eficacia de los sistemas de gestión de calidad ISO 9001 y otros ISO.

Por lo anterior, me obligo a definir, en palabras simples qué es esto de innovar. Sin caer en el famoso Manual de Oslo, diría que innovar es buscar una solución nueva a un problema o necesidad de un cliente o de parte de la organización que permita ser más competitivo, utilizando la creatividad y la colaboración. Osea mejorar mi empresa en relación a mi competencia. La mejora puede venir por ser la oferta más económica a igual o mejor calidad, a ser de mejor calidad a igual o menor precio, a ser más rápida a igual precio y calidad, etc, etc.

Encontraríamos muchas formas de ser mas competitivo, lo que no debe perder de vista es que si va a innovar o incorporar una innovación, pregúntese siempre: ¿en qué mejora esta innovación la propuesta de valor que le hago a mis cliente?, pues si no mejora en nada, mejor no innove, quédese donde esta y siga mejorando su calidad y sus procesos. Y obviamente buscando la manera de ser más competitivo, que creo, al fin y al cabo, es el motor de todo. Me explico, una empresa que no tiene ese “bichito” de querer ser más competitivo, definitivamente no va a transitar por los senderos de la calidad ni de la innovación, simplemente será y posiblemente sucumbirá a la competencia.

En fin, si quiere innovar, le recomiendo primero reconocer cuál es su propuesta de valor, y gestionarla en base a calidad, innovación, mejora continua, gestión de personas, etc, etc. No innove porque digan que hay que innovar, dele sentido al esfuerzo, porque seguramente requerirá recursos para emprender una innovación o simplemente incorporar un sistema de gestión de la innovación. Éxito!.

Roberto Aguirre Portales

Ingeniero Civil Industrial de la Universidad Federico Santa María, Magíster en Gestión y Dirección de Empresas de la Universidad de Chile, Gerente de eGEA.

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