Durante el 2008 el número de usuarios de Internet se acercó a los 8 millones de chilenos con un promedio de 20 horas de navegación semanal1. Esta clara penetración de la Internet en el común de los ciudadanos deja, como desafío para las empresas, un potente e interesante reto sobre como saciar las necesidades de información de esos usuarios con cada vez más acceso a la misma, de una manera eficiente.